sábado, 16 de marzo de 2013

Sho-Shodo

Esta semana he tenido la suerte de asistir a una conferencia impartida por Noni Lazaga en la que hablaba del origen y la evolución de la caligrafía japonesa en Occidente... Imposible concentrar en hora y media la historia del Shodo.
 
Más que con fechas y dinastías me quedé con la transformación que sufría el Sho a medida que iban llegando las corrientes religiosas a Japón . Nos contó cómo al llegar la filosofía Zen, Sho pasó a ser Shodo, una forma de meditación, el camino de la escritura, una forma de vivir.
 
Hacía analogías entre los tesoros de la escritura (tinta, papel, tintero, pincel) con la naturaleza y el cuerpo humano, y decía que: "el pincel es como un pájaro, si lo aprietas mucho se ahoga y si lo sueltas mucho, se va".
 
Nos decía que el pincel debe ser una extensión del propio cuerpo, y que la muñeca no se mueve para dejar fluir la energía desde el corazón a la punta del pincel.
 
 
Cada trazo es un instante en el que se plasman los estados de ánimo. Y es bien cierto que mientras se practica, si la mente se va un sólo segundo, se va todo.
 
 
También hace unos días pude compartir momentos de shodo con alguien muy especial.
 Asistí al emocionante momento de estrenar fude y suzuri, me di cuenta de la dificultad que entraña explicar algo mínimamente, recibí una gran sorpresa al ver la ejecución de los trazos y vi cómo éstos iban encajando hasta formar el kanji de "agua".
 
¡Gracias por ese momento y todos los demás!
 

1 comentario:

  1. Hace unos días tuve el placer de realizar los primero trazos, y sentir como me llevaban de la mano hasta formar el Kanji de “agua”.

    Con el deseo de repetir la experiencia, muchas gracias y un beso muy fuerte.

    Juan

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